Te perdono por ser lo opuesto de mi,
por haberme hecho feliz y después sufrir,
por los días, por las noches.
Por las alegrías y por tu flamante sonrisa,
que hoy se torna oscura y quebradiza.
Te perdono por amarme y enseñarme a ser feliz,
por hacerme ver que lo bueno también puede pasarme a mi.
Te perdono esa dulzura y también tus amarguras.
Por tu rostro desventurado en las veces que llegaste
pidiendo un espacio a mi lado.
Te perdono todo,
incluso te perdono que tardaras tanto en llegar a mi.
Pero no puedo perdonarte que cierres tus ojos
y te vayas dejándome aquí sin ti.
Aeternum ego!
cosas pequenas
Hace 17 años.