domingo, abril 22, 2018

Pasaba por aquí...


Solo para no perder la costumbre me dispongo a escribir un poco, no me gusta abandonar este blog que por años ha sido mi aliado en diversas etapas de mi vida. Aunque hoy me siento triste sin razón aparente me siento confiada, se que existe algo mejor para mañana. Este como muchos otros momentos, pasará. Creo que incluso la tristeza debe aprovecharse, para poder valorar los buenos momentos, hacer que duren. Y aunque todo es un círculo, sabiendo que habrá momentos hermosos, no importa, quiero hacer el recorrido de nuevo.

Así que esta noche, me iré a dormir, después de llorar un poco, ponerme nostálgica y después de unas horas por fin apagar mi cerebro, podré sonreír.

Por cierto, murió un músico que le gustaba a mi hija mayor, cuando se lo dijimos lloró mucho desconsolada, ella bailaba con su música, solo tiene nueve años. Pero como le he dicho, las personas no mueren, su obra vive por siempre, quedan vivos en todo lo maravilloso que dejan a su paso. Eso me hace pensar que no quiero pasar por esta vida como si jamás hubiese existido, ya sea que mi nombre se recuerde o no, quiero ser una huella, no solo una sombra que se desvanece.

Buenas noches.

Aeternum ego!

viernes, abril 06, 2018

Sinestesia y superdotación



Cuando era niña pasaba seguido un coche color naranja neón, siempre al verlo podía sentir que me sabía a un dulce muy conocido de tamarindo, me encantaba verlo pasar porque podía saborearlo, por el contrario cuando veía (aun me pasa) un coche de color azul mi boca se llenaba de un sabor como de anís, un dulce muy desagradable para mi. Igualmente cuando mi padre regresaba de sus viajes siempre llevaba discos de diferentes artistas, entre ellos llevó música clásica de Bach, me parecía que la música hacía ondas verdes y azules, pero no era mi imaginación, podía verlo tal cual. Siempre creí que todo eso era normal, que todo mundo podía ver y sentir lo mismo que yo. No sabía que lo que me pasa tiene un nombre, se llama Sinestesia, sucede en muchos casos a algunos superdotados, ambidiestros o zurdos, debido a las diferentes  y excesivas conexiones neuronales. Existen diferentes formas de sinestesia, hay personas que como en mi caso pueden saborear colores o ver la música, otra cosa que me pasa es que puedo escuchar y sentirla con mi piel, incluso antes de que la perciba mi mente, mi piel me avisa de las emociones que esta me provoca. Hay quienes asocian los números a los colores, como quienes ven en amarillo la letra A o sentir en su piel algo que está mirando.


Se dice que todos nacemos con sinestesia pero que al madurar esta va desapareciendo, y muchas personas que la "padecen" no la mencionan, en parte porque creen que es algo normal que todos sienten, o cuando se enteran de que no es normal, sienten vergüenza o como me sucedió a mi, llegan a pensar que está asociada a una enfermedad mental.

Quienes son superdotados pueden llegar a sentir tanto, se es tan intenso en todos los aspectos de la vida, que agregar un marco mas a ello puede llegar a ser abrumador. La ignorancia, la crítica social y sobre todo la falta de fuentes al respecto hacen que esto sea aun un tema tabú, y aunque se presume que un diez por ciento de la población mundial es sinestésica la mayoría se encuentran por ahí escondidos. Si nos atrevemos a decir lo que sentimos, si le tomamos la importancia debida podríamos hacer mucho, descubrir mas. Romperíamos con paradigmas para dar paso a nuevas ideas.

¿Eres demasiado sensible? ¿Sientes que literalmente tienes los sentimientos a flor de piel? ¿Eres demasiado pasional, demasiado moral, demasiado todo?

Puede ser que exista un superdotado en ti que no te has atrevido a aceptar- No, no estas loco, solo eres sinestésico.









Aeternum ego!