domingo, diciembre 08, 2019

El amor que queda.

¿Alguna vez amaste tanto a algo, una idea, lo que sea, un sueño?

Cuando tenía diez años pasaba cerca de una casa al volver de la escuela y entonces ahí la vi, una cachorrita, lo mas maravilloso que había visto. Criolla y regordeta color café claro, no tenía ni un mes de nacida pero yo me enamoré de ella. La dueña me dijo que si mi mamá me daba permiso me la daría al cumplir el mes, así que de alguna forma logré convencerla de llevarla a casa. Todos los días pasaba a verla, para asegurarme de que ahí seguía. Por fin cuando llegó el día de llevarla a casa fui la niña mas feliz de la tierra, había pasado por una larga enfermedad y me había vuelto tan solitaria que me sentía sin un lugar. Ody fue ese sitio, ya no me importaba nada, soportaba la jornada escolar solo por saber que al llegar a casa ella estaría esperándome, para jugar a las escondidas, para comer sus zanahorias, para ladrarle a su soda que le servíamos en un plato. Cuando se fue una noche de febrero, por la maldad de las personas, por un momento estaba segura de que estaba en medio de una pesadilla, verla despedirse dando su último suspiro... algo dentro de mi murió, esa parte ya no existe porque se fue con ella.
¿Porqué la recuerdo justo ahora? no lo se, alguien hizo esa pregunta que puse al principio y lo primero que vino a mi mente fue ella. Ahora solo  tengo la nostalgia de esos recuerdos y creo que en sí la nostalgia es el amor que queda.


Aeternum ego!

miércoles, septiembre 25, 2019

Mi mente evoca al primer amor que tuve y que perdí, y no me refiero a algún amor romántico, ni al de mis padres. Y es que justo hoy me siento igual, así de vacía, así de abandonada. Creyendo con la esperanza de niña que quizás mañana dejaré de llorar y que el sol brillará de nuevo, y que otra vez volveré a vivir. Que todo es un mal sueño, que esta no soy yo.

Pero si mas de veinte años después no ha sanado mi corazón, creo que es tarde para seguir. Quizás solo se está destinado a sobrevivir, y la vida es una historia que se repite vez tras vez, no hay desarrollo ni climax, con nudos por doquier, yo solo estoy esperando el desenlace.


Aeternum ego!

Ya no estoy


Ya no estoy, hace tiempo que me fui, que mis ojos perdieron ese brillo que se supone es síntoma de estar viva. Mis pensamientos son todos grises, he dejado de ser espontanea y la severidad de mi mente en contra mía exige una justicia que no puedo darle.

He muerto, se que nadie lo ha notado, pero ya no estoy mas. Aquella persona que fui, murió, falló en creer que saldría avante en la vida, y se fue, así que ya me he ido y aunque me ves, estoy ausente.

A veces estar viva significa estar muerta, hay muchos modos de morir y seguir caminando, seguir respirando. Mientras te mantienes de pie, la muerte esta presente en tu corazón, en tus pensamientos y sabes que aunque estas viva, hace tiempo que moriste, porque morir no solo se trata de dejar de respirar, morir es dejar de existir, y no se puede existir si tienes el corazón roto, no puedes amar si ya no tienes corazón, y quien no ama ya esta muerto...

Aeternum ego!

domingo, septiembre 01, 2019

Quienes somos...





Podrás abandonar cuantas cosas pienses imposibles, puede que te hartes y decidas desertar de tus deberes porque se han tornado difíciles, podrás amar tanto que cambiarías de opinión respecto a las películas románticas, al tipo de música que escuchas y al amor que fingiste jamás tenerle a los perros. Pero hay algo que no cambia, tus principios, esos son los que te hacen ser quien eres, no importa donde los hayas adquirido, a veces en casa,a veces dentro muy profundo de ti, en la calle o con los golpes a veces sumamente crueles de la vida. Y los valores, esos que te obligan a hacer lo correcto, a regresar después de desertar, a seguir haciendo esas cosas imposibles y sobre todo a no hacer eso que sabes que es incorrecto, a decir que NO cuando todos opinan distinto, a defender lo justo. Eso jamás, esa es tu pasión, tu ser y tu YO interior que emerge y se hace ver en los momentos en que mas carácter necesitas. Porque ni los principios ni los valores son negociables y si lo haces, entonces ¿Quién eres?



Aeternum ego!

martes, julio 09, 2019

¿Racismo?


Hace ya un rato que me siento bien, obviamente estuve medicada un tiempo pero de momento ya estoy descansando de eso, y aunque a veces los pensamientos locos regresan, dentro de esta inestabilidad me siento estable. 
Hoy comenzaré a leer el libro La cabaña del Tío Tom, que va algo de acuerdo a ciertas cosas que me provocaron ruido en la cabeza, el racismo. Tom era un esclavo afroamericano de la época anterior a la guerra Civil estadounidense. No sé bien con qué me voy a encontrar pero es un libro muy recomendado, y largo, tiene más de 500 páginas. 

Hace unos días me desperté con mis redes sociales llenas de racismo, sí, en pleno siglo XXI. Publicaciones "graciosas" sobre el color de piel, de que una persona no puede pretender ser alguien solo porque su color indica que no ha nacido para cumplir el sueño que ella se haya forjado. Sentí nauseas, me sentí enferma. ¿Se nos ha olvidado las cosas que pasaron estas personas? son un pueblo herido, maltratado y se hicieron más fuertes debido a la estupidez humana de creer que no hemos nacido iguales. El racismo, la discriminación ha hecho cosas abominables que la historia aún no termina de contar. Y que tristeza, asco y decepción sentí de ver que personas cercanas a mi tienen esas ideas retrógradas, malvadas e inhumanas.  
Ya a estas alturas me siento tranquila en cuanto a la "hermosura" de carácter que están demostrando tantas personas pero me di cuenta de que me he rodeado de gente racista. Así que traté de analizar mi propio proceder ¿A caso me he sentido tentada a juzgar a una persona por su origen étnico o color de piel, o incluso por su origen social? Decirle a alguien "indio, indígena, naco, etc. Denota en nuestra personalidad una discriminación que muchas veces ni nos damos cuenta de que existe. 


Por ejemplo, la expresión "negrear", o incluso "denigrar". No tenía idea de que estuviesen relacionadas con la esclavitud. Y es que no se sienten ofendidos por el hecho de que resaltemos su bello color de piel, lo que ofende es que no solo a ellos, sino a cualquier persona nos refiramos por sus rasgos físicos, por alguna discapacidad, o por su origen social. En el momento en el que la persona se convierte en "el" antes de su propio ser, en ese instante comienza la discriminación. 

Y es por eso que muchas veces me alejo para descansar de las redes sociales, porque afectan mi salud mental. Lo primero que me dijo el medico hace mas de 15 años fue que me alejara de todo lo que atentara contra mi tranquilidad emocional y mental. Y vaya que muchas veces me hacen sentir enferma.





Aeternum ego!

sábado, mayo 18, 2019

Perdones

Perdóname si no estoy, si cuando me necesitas me alejo. Quizás es que todo esto me supera, los días se han hecho cada vez más lentos. Es un verdadero pesar despertar. 

Perdóname si no te escribo, si no soy quien solía ser, si no he cumplido mi promesa de siempre acompañarte. 

Perdóname por olvidarme de ti, por decir que nada nos separaría jamás y permitir que la distancia y los años nos convirtieran en extraños. 

Perdóname por haberme marchado, nunca quise hacerlo. Cada quien hace su vida como puede y te juro que de estar en mis manos te habría llevado conmigo. 

Perdóname por no ser lo esperabas, sé que te he decepcionado muchas veces. Hubiese querido ser tu orgullo pero no di para más.

Perdóname por decirte adiós, no tuve más opciones. Estar cerca de ti me hacía daño y tuve que decidir entre la supervivencia o tú. 


Y tú, sobre todo tu, perdóname por no ser esa imagen que te vendí, ni siquiera yo sabía que no era esa fabulosa persona que te hice creer. Perdóname por dejar de luchar, por cansarme, perdóname por todo lo que te he hecho pasar y por herirte y dejar que te hirieran, por no cuidar de ti. 

Aeternum ego!