Tan acostumbrado a las espinas
que hoy desprecias las rosas.
Te di mi risa y me entregaste llanto.
Te di mis sueños y me diste desilusión
comparto contigo mis anhelos
y tu la destrucción.
Te acostumbraste a la miseria de tu corazón.
Y hacer de mi vida una devastación.
Tu jardín solo da flores marchitas
y cosechas abrojos como fruto.
Te di mi amor y me compartiste tu odio.
la humanidad entera, tu enemiga.
los paisajes hermosos, tu repugnancia.
Tan acostumbrado a las espinas
que hoy desprecias las rosas
tan acostumbrado a tus odios
que despreciaste mi amor.
Aeternum ego!
cosas pequenas
Hace 17 años.