miércoles, marzo 28, 2012

(Pendiente)

Tan acostumbrado a las espinas
que hoy desprecias las rosas.

Te di mi risa y me entregaste llanto.
Te di mis sueños y me diste desilusión
comparto contigo mis anhelos
y tu la destrucción.

Te acostumbraste a la miseria de tu corazón.
Y hacer de mi vida una devastación.

Tu jardín solo da flores marchitas
y cosechas abrojos como fruto.

Te di mi amor y me compartiste tu odio.
la humanidad entera, tu enemiga.
los paisajes hermosos, tu repugnancia.

Tan acostumbrado a las espinas
que hoy desprecias las rosas
tan acostumbrado a tus odios
que despreciaste mi amor.




Aeternum ego!

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