viernes, noviembre 17, 2017

De tanto dar

Quiero rendirme, sí. Justo hoy quiero tirar la toalla, me siento cansada como de cien vidas. De pronto me ha dado por recordar, pensar en lo que he hecho mal ¿Fue acaso que di poco o tal vez demasiado? Pero si dicen que debemos amar tanto que duela, pero creo que hay un error en esa interpretación, se trata de amar aunque duela, no de amar el dolor, no de que ese ser a quien intentas amar (y digo intentas porque no siempre se deja) te provoque dolor, dolor mental, dolor emocional, y como siempre digo, no es un tema de amor romántico, el amor existe en distintos modos. Y en distintos modos puedes sufrir por un amor no correspondido, como ese padre ya anciano que espera horas a que suene su teléfono y sea uno de sus hijos. O al contrario, ese hijo que espera que la puerta de su casa se abra y su padre llegue para abrazarlo y pasar tiempo con él. Ese mensaje de tu amigo/a, esas críticas que  veces dicen que son "constructivas" pero en realidad no ves que algo en ti se construya, por el contrario, te están desmoronando. Y sí, ese amor romántico, que muchas veces esperamos que sea como en los cuentos pero de eso no tiene nada. Así que pienso, entonces di demasiado, y no digo que haya dado mucho de mí como persona, no tanto como que aquella persona en su afán egoísta no diese nada, no. Digo dar demasiado, exageré en la importancia que le daba a cada persona, permití que me afectara más de lo debido, si bien no siempre es posible alejarse definitivamente, pero dejé que socavaran mi ser. Creyendo tal vez que tienen derechos sobre mí, pero a la vez rompiéndome con su rechazo hacia lo que soy. Tuve que aprender a quedarme callada porque no está bien visto llorar, si lloras eres débil, si dices que te quieres morir, entonces eres cobarde, si ese día no te quieres levantar, solo es porque eres perezosa. Por eso digo que di demasiado, traté de rendir, traté de fingir que estaba bien. Si alguien no se deja amar por ti ¿Qué haces en ese sitio? y si no puedes alejarte, lo que sí puedes hacer es aceptarte, quererte y no permitir que te roben, que te dejen sin ese ser tan maravilloso que eres tú. 

Pero si puedes volar, vuela, vuela lejos donde tus alas tengan espacio, donde puedas amar tanto que duela pero seas tan feliz que llores. 




Aeternum ego!