jueves, septiembre 06, 2018

Decisiones drásticas.

Siempre tuve el problema de aferrarme a ciertas cosas, a ciertos hábitos y a ciertas personas. Muchas veces aun cuando me daba cuenta del daño que me hacían. Es que considero en parte que en el caso de las personas, no podemos desechar asì sin más años de inversión. Pero la primera vez que decidí darle fin a algo fue hace unos 16 años, era una persona diferente a la mayoría. Y no lo digo como cliché, en realidad lo era. Un tanto solitario, le gustaban los libros en italiano y leer casi tanto como a mi. No estoy diciendo que fuéramos el uno para el otro en un aspecto romántico, pero su amistad era algo muy importante para mi. Pasè de verlo de vez en cuando a verlo a diario y al pasar tiempo juntos casi la relación se hizo adictiva. Repito, no se trataba de algo romántico, no tiene porqué ser así, y es que en muchos casos ese es el problema con la gente. Que cree que cualquier relación importante debe acabar en eso, pero estoy segura que como seres humanos tenemos mucho más que aportar que el amor del tipo Eros. Y precisamente esa era la clase de amor que yo jamás llegaría a sentir, sin embargo no significaba que el sentimiento no fuese fuerte. Entonces ¿Cuál fue el problema con esta relación? que comencé a sentirme infeliz o a darme cuenta de que lo era, para quienes no me conocen, siempre fui muy delgada y ello en una comunidad donde la mayoría no lo es, la que estaba mal era yo. Y es entonces cuando te das cuenta de que no quieres ser la diversión sarcástica de los demás. Entendí que nadie vale lo suficiente cuando tu autoestima está en juego y... todavía recuerdo ese día, me recuerdo que me despedí disimulando el dolor con una sonrisa que se me daba muy bien. Ya alejándome un poco me solté a llorar como adolescente tonta que era, mientras avanzaba me senté un rato en un parque antes de llegar a mi casa para tranquilizarme, entonces ahí decidí que no se repetiría de nuevo.Nadie volvería a humillarme, nadie haría bromas a mis costillas, no volvería a quedarme callada ante nada. Y en cuanto a el, nunca más volvimos a hablar. Llegué a mi casa, recibí sus mensajes, los cuales ignoré hasta que se cansó de escribir y meses después de sentir el corazón roto, volví a ser la de antes, a excepción de algo. Y a partir de ese tiempo pude deshacerme de otras "amistades" que solo afectaba mi autoestima, de amigos que solo se interesaban en mi por que los hacía sentir bien consigo mismos. En amigas que se aprovechaban de mi independencia económica para satisfacer su diversión. De los que hablaban a mis espaldas y yo fingía no enterarme y de ese amor platónico para el que solo existes cuando nadie observa. Entonces me di cuenta de que me quedé con pocos amigos, y vaya que eso me costó mucho pero al depurar mi vida de esa forma tan drástica pude darme cuenta del verdadero problema en el que estaba metida, ese que ignoraba tratando de ayudar a los demás, así pude comenzar a ayudarme a mi misma.Pude aceptar quien soy y comenzar el largo camino a ser mejor.

Y no debe confundirse esto con abandonar a los amigos, no, creo que los verdaderos amigos son tan importantes, son como las plantas, debes quitar toda la maleza para poder cuidar bien de ellos. Y en ocasiones entre cada podada se va alguno que otra planta que se hacía pasar por una falsa flor. 


"Puede que sea una virtud o un defecto, lo cierto es que no siento orgullo por ello pero tampoco me arrepiento."


Aeternum ego!

domingo, agosto 12, 2018

Lo que queda


Es terrorífico cuando se apagan las luces, cuando ya todos se han marchado a dormir y te encuentras sola con tu mente. Entonces ella comienza a hablar, comienza a atormentarte con todo aquello que deseas olvidar. Te recuerda los viejos rencores que según tu ya estaban fuera de ti, pero no, ella los guarda, guarda todo para traerlo de vuelta cada vez que sea necesario. ¿A caso te estas volviendo loca? Te sientes varada, y a la vez en un movimiento constante. Tienes ganas de salir corriendo, de no detenerte, de agotar toda tu energía, de agotar a tu cerebro para que deje de fastidiarte la noche. 

Te preguntas si a todos les pasa, tienes miedo porque sabes que algo está mal pero no lo identificas, temes morir pero también temes vivir, no sabes cómo. Y eso, eso es lo que las personas no entienden, que no eres una cobarde por querer irte, que no estas eligiendo, alguien mas ya eligió por ti.

Aeternum ego!

martes, junio 12, 2018

Atracción mental


Se cree que en el amor existen fases, primero está el enamoramiento que normalmente es físico, comienza con una atracción hacia la otra persona que va simplemente basada en algo visual, y que de ahí si bien te va puede surgir algo más, puede ser que te encuentres con alguien a tu mismo nivel intelectual y emocional para entonces dar paso a lo siguiente.
 Sin embargo, creo que cuando se comienza la atracción en la fase mental, pueden surgir relaciones más duraderas, aunque pueden ser un poco más complejas pero es un lazo difícil de romper. Y es que el amor se encuentra en una pequeña parte del cerebro, en el mismo lugar donde se hallan las adicciones que es en el núcleo estriado, según recientes investigaciones. Y al menos en mi caso creo que así es como sucedió, cuando conocí a quien ahora es mi esposo, fuimos presentados a distancia, comenzamos a escribirnos y a compartir ideas, lo primero que llamó mi atención fue su forma de entablar una conversación. Pasamos meses platicando antes de que surgiera algo romántico entre nosotros. Y es que cuando esto sucedió, sin darme cuenta ya me había enamorado de su cerebro, de sus ideas, me había, por qué no, vuelto adicta a sus conversaciones.  Así es que en mi caso el amor, atracción mental surgió antes que la atracción física. De eso hace ya más de diez años y puedo decir que aún me siguen fascinando sus conversaciones, su opinión de las cosas y es un placer no siempre estar de acuerdo en todo. 

No nos suceda como la frase que dice "quise nadar en tus pensamientos pero me encontré con un charco".


Y es que quizás suene a cliché pero realmente vale la pena enamorarse y después amar, a una persona con la que puedas hablar por horas sin aburrirte, con quien puedas envejecer y saber que después de todo lo físico, quedará esa maravillosa atracción que sientes por ese increíble cerebro y entonces sabrás que sí, lo has hallado, ese "no sé qué" tan extraordinario que siempre buscaste. 

Aeternum ego!

domingo, abril 22, 2018

Pasaba por aquí...


Solo para no perder la costumbre me dispongo a escribir un poco, no me gusta abandonar este blog que por años ha sido mi aliado en diversas etapas de mi vida. Aunque hoy me siento triste sin razón aparente me siento confiada, se que existe algo mejor para mañana. Este como muchos otros momentos, pasará. Creo que incluso la tristeza debe aprovecharse, para poder valorar los buenos momentos, hacer que duren. Y aunque todo es un círculo, sabiendo que habrá momentos hermosos, no importa, quiero hacer el recorrido de nuevo.

Así que esta noche, me iré a dormir, después de llorar un poco, ponerme nostálgica y después de unas horas por fin apagar mi cerebro, podré sonreír.

Por cierto, murió un músico que le gustaba a mi hija mayor, cuando se lo dijimos lloró mucho desconsolada, ella bailaba con su música, solo tiene nueve años. Pero como le he dicho, las personas no mueren, su obra vive por siempre, quedan vivos en todo lo maravilloso que dejan a su paso. Eso me hace pensar que no quiero pasar por esta vida como si jamás hubiese existido, ya sea que mi nombre se recuerde o no, quiero ser una huella, no solo una sombra que se desvanece.

Buenas noches.

Aeternum ego!

viernes, abril 06, 2018

Sinestesia y superdotación



Cuando era niña pasaba seguido un coche color naranja neón, siempre al verlo podía sentir que me sabía a un dulce muy conocido de tamarindo, me encantaba verlo pasar porque podía saborearlo, por el contrario cuando veía (aun me pasa) un coche de color azul mi boca se llenaba de un sabor como de anís, un dulce muy desagradable para mi. Igualmente cuando mi padre regresaba de sus viajes siempre llevaba discos de diferentes artistas, entre ellos llevó música clásica de Bach, me parecía que la música hacía ondas verdes y azules, pero no era mi imaginación, podía verlo tal cual. Siempre creí que todo eso era normal, que todo mundo podía ver y sentir lo mismo que yo. No sabía que lo que me pasa tiene un nombre, se llama Sinestesia, sucede en muchos casos a algunos superdotados, ambidiestros o zurdos, debido a las diferentes  y excesivas conexiones neuronales. Existen diferentes formas de sinestesia, hay personas que como en mi caso pueden saborear colores o ver la música, otra cosa que me pasa es que puedo escuchar y sentirla con mi piel, incluso antes de que la perciba mi mente, mi piel me avisa de las emociones que esta me provoca. Hay quienes asocian los números a los colores, como quienes ven en amarillo la letra A o sentir en su piel algo que está mirando.


Se dice que todos nacemos con sinestesia pero que al madurar esta va desapareciendo, y muchas personas que la "padecen" no la mencionan, en parte porque creen que es algo normal que todos sienten, o cuando se enteran de que no es normal, sienten vergüenza o como me sucedió a mi, llegan a pensar que está asociada a una enfermedad mental.

Quienes son superdotados pueden llegar a sentir tanto, se es tan intenso en todos los aspectos de la vida, que agregar un marco mas a ello puede llegar a ser abrumador. La ignorancia, la crítica social y sobre todo la falta de fuentes al respecto hacen que esto sea aun un tema tabú, y aunque se presume que un diez por ciento de la población mundial es sinestésica la mayoría se encuentran por ahí escondidos. Si nos atrevemos a decir lo que sentimos, si le tomamos la importancia debida podríamos hacer mucho, descubrir mas. Romperíamos con paradigmas para dar paso a nuevas ideas.

¿Eres demasiado sensible? ¿Sientes que literalmente tienes los sentimientos a flor de piel? ¿Eres demasiado pasional, demasiado moral, demasiado todo?

Puede ser que exista un superdotado en ti que no te has atrevido a aceptar- No, no estas loco, solo eres sinestésico.









Aeternum ego!