miércoles, septiembre 25, 2019

Mi mente evoca al primer amor que tuve y que perdí, y no me refiero a algún amor romántico, ni al de mis padres. Y es que justo hoy me siento igual, así de vacía, así de abandonada. Creyendo con la esperanza de niña que quizás mañana dejaré de llorar y que el sol brillará de nuevo, y que otra vez volveré a vivir. Que todo es un mal sueño, que esta no soy yo.

Pero si mas de veinte años después no ha sanado mi corazón, creo que es tarde para seguir. Quizás solo se está destinado a sobrevivir, y la vida es una historia que se repite vez tras vez, no hay desarrollo ni climax, con nudos por doquier, yo solo estoy esperando el desenlace.


Aeternum ego!

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