Me sentí enferma apenas vi de nuevo su rostro, sabía que era él, pero no podía apreciar nada de lo que fue. Me di la vuelta esquivándole la mirada y entonces le escuché nombrarme y estremecida caminé hacia el...
Pude haber dicho mil cosas, pude dar pié a una siguiente entrevista, pero no. Mis respuestas a sus interrogantes fueron tan cerradas que al parecer le dejé en claro que no tenía interés en verle de nuevo. Entonces supe que había llegado a su fin aquella historia que se había creado solo en mi mente. Este no era el mismo de quien yacía enamorada, no era con quien yo soñaba reencontrarme y reí hacia mis adentros y desde ese día en adelante pude seguir viviendo...
Aeternum ego!
cosas pequenas
Hace 17 años.
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