No me gusta escribir historias por que no puedo inventar ninguna así que finalmente lo que hago es escribir una anécdota mía.
Cuando era niña yo no sabía el nombre de mi padre, pensaba que se llamaba igual que mi madre pero en su genero. No es que no me interesara el saberlo pero para mi era simplemente papa. Sin embargo mi mamá no solo tenia un nombre propio sino que era también mi heroína. Ya saben así como la mujer maravilla, siempre la he considerado una mujer hermosa y me sentía orgullosa de verla llegar a las juntas de mi clase. Todos mis compañeros me decían asombrados: "esa es tu mama" y yo respondía contenta que sí.
Pero como dije, mi madre era mi heroína, la que me cuido mis múltiples enfermedades, que tuvo mas calma conmigo que con mis hermanos. Aun la recuerdo dormida junto a mi en el hospital, ella sentada tratando de cuidar mi sueño, pero la vencía el cansancio, ese cansancio que siempre estaba de enemigo. En una ocasión, no se cuando pero debo haber estado muy pequeña salimos a tomar algo de aire fresco junto con mi hermano menor, y nos sentamos en la acera de la calle principal, pasaban muchos carros y mi hermano y yo jugábamos a escoger un color y hallar el mayor número de autos con ese color. De pronto mi mamá se levantó alarmada, era un cerdito asustado que no sé a que vecino se le pudo haber escapado en pleno centro de la ciudad, toreó los carros una y otra vez pero era claro que iban a atropellarlo y en eso mi mamá en su acto mas heroico cruzó la calle por el, lo levantó y lo puso a salvo...
Vuelvo a comentar ahora en tiempo presente, mi madre es mi heroína.
Aeternum ego!
cosas pequenas
Hace 17 años.
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