Es un dolor constante, y he tratado de explicarte mil veces y hablarte sobre algo invisible que no me deja vivir. La gente murmura, cuenta, dice cosas. No me interesan, no quiero que me conozcan, solo que me dejen en paz. No pido ayuda, no quiero que lo sepan. Solo quiero estar sola donde no me puedan escuchar.
He escuchado de alguien que ya no está, dicen que era débil, que por eso no pudo soportar. Que por eso ha elegido el camino fácil ¿Fácil? pregunto yo, lo fácil en realidad es juzgar. Pero la noticia es como una condena, porque como lo juzgan, te juzgarán. Se me revuelve el estómago escuchando tantas palabras necias, crueles, huecas. ¡Ya, dejenlo en paz! ya no los puede escuchar, pero tu pudiste escucharlo alguna vez, pudiste dejarlo hablar.
Así que me siento, me pongo a escribir y pienso que tal vez alguien algún día lo leerá, y entonces de alguna u otra manera podrán ayudar a alguien mas. Hoy no me va bien, ya un mejor tiempo vendrá, se que esto tiene que irse, solo espero no llegue el día en que tenga que irme yo también.
No es fácil hablar, cuando diferentes sociedades juzgan tu manera de actuar, todos tienen consejos que dar, nadie quiere simplemente escuchar. Si digo que siento que me muero ¿Qué te cuesta callar? Si lloro y digo que no quiero morir, solo tengo miedo de vivir. Escucha y calla, escucha y calla solamente, no digas nada, no hay nada que entender, solo necesito que aprendas a escuchar.
Aeternum ego!


















