"El problema con la gente es que cree que no te das cuenta de su falta de interés, creen que siempre estarás ahí para ellos."
Esto me ha dicho alguien que me conoce bien, sentí vergüenza, lo admito. Mi madre trabajo de modista por muchos años y siempre escuchaba a sus clientas con la mejor atención. Crecí creyendo que debía ser así, saber escuchar a los demás, saber comprender y quedar bien con todos. Poco a poco me di cuenta de que los demás, realmente no piensan mucho en mi persona, no piensan si me hieren con indiferencia, normalmente creen decirme lo que quiero escuchar y me quedo con eso porque pienso que es lo que meresco.
Todo eso me ha hecho pensar en algo, cuando alguien te invita a su vida, significa que debe ser un buen anfitrión, de lo contrario puedes elegir salir de la fiesta. ¿Qué trato de decir con esto? que debemos aprender a desprendernos de aquello que no nos beneficia, que no produce nada en nuestras vidad. Saber decir adiós. No trato de decir que vas a cortar con cuanta amistad no te responda un mensaje, habemos personas ocupadas y muchas veces debemos ser comprensivos y ponernos en el lugar ajeno. Sin embargo hay quienes incluso respondiendo, lo hacen de forma mecanica, sin interés. O aquellos que solo aportan problemas a tu vida, que comparten su toxicidad, de esos debes apartarte. Esas personas que cambian tu humor para mal. Y te digo que no intentes buscar mucho a ese alguien que no se deja encontrar. Tal vez no se esté escondiendo de ti, pero al menos no está interesado en ser hallado.
Leí algo hermoso hoy: "Algún día recibirás ese amor que siempre estás mostrando a otros". Así que no te distraigas, puede ser que estés mirando para el camino equivocado. Porque el amor debe ser mutuo, ser agradecido y sobre todo, ser leal. No regales algo valioso a quien no distingue una pieza de oro de un trozo de carbón.
Aeternum ego!
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