Pensé en dejar de escribir, pensé que no volvería a hacerlo. No tuve un bloqueo como a veces me pasa, no, simplemente se me fue el deseo de hacerlo, y me di cuenta de que había comenzado a hacer aquello que jamás quise, escribir para los demás. Cuando comencé a escribir solo tenía 5 años, me recuerdo escribiendo poemas al amor de mi vida que era mi madre, se los dejaba debajo de su almohada en pequeñas cartas. O escribía frases en mis cuadernos para recordarlas posteriormente. Nadie las leía, solo yo, así que hace varios años cuando comencé con este blog lo hice por gusto, para poder recordar como me sentía en ese instante, ha sobrevivido ya varios años y de pronto me sentí invadida de algo que he llamado "nadéz" una completa incoherencia, estar llena de nada, tratar de complacer a los demás es estar llena de nada, y me sentí triste por no poder recordar todo eso que dije que no olvidaría.
Hoy he vuelto a recordar, y mi incomprendida mente sabe de nuevo que si escribo es por mi en primera instancia y que quien desee ser participe de esto es bienvenido y quien no, honestamente no lo notaré.
Agradezco a quienes de vez en cuando pasan por este sitio y se toman la molestia de leer o dejar algún comentario y si no, me agradezco a mi misma por seguir en esta lucha de ser quien soy y que aunque suene a egolatría, me gusto y soy mi primera lectora y y así seguirá siendo.
He regresado, aquí estoy diciéndome a mi misma que sigo adelante porque hago una de las cosas que mas amo en la vida.
Aeternum ego!


















